
Cuba, mi tierra, mi país añorado y querido, país donde nací, donde me criaron unos excelentes y magníficos padres, y crecí al lado de un maravilloso hermano. Tierra que me vio crecer y desarrollar, tierra inolvidable, tierra de mis más gratos recuerdos, alegrías, tristezas, felicidad, melancolía, y demás sentimientos que en ella pude cosechar. Mi tierra, donde se forjaron mis ideas, mis creencias, mi carácter, mi fortaleza, donde tuvo campo mi inteligencia, donde corrieron mis más lindas ilusiones de luchar por un motivo, con la capacidad de nadie jamás poder detenerlas, tierra que me dio lugar a grandiosos momentos de paz y algarabías, tierra donde me abrí paso a un camino con mis propias esperanzas, donde aprendí y pude apreciar con el tiempo la importancia de tener fe. Como poder olvidarte mi Cuba? Como olvidar que mis raíces están unidas a ti? Sería imposible, y muy ingrato de mí, negarme a todo lo que me ha hecho hasta hoy la persona que soy. Soy cubana, cada día más orgullosa de mi país tropical; su clima tan especial que atrae a la isla cada año a miles de turistas, ese es mi país, la tierra del Benny, la tierra adorada de Hemingway. Hoy, que estoy lejos de el, quizás pueda apreciar más abiertamente su infinita belleza, su lado tierno e incomparable con cualquier otra nación en el mundo.
Solo la abundancia de nuestro calor humano nos hace grandes, un saludos a todos los cubanos fuera y dentro de la isla, sé que estamos, o podemos estar, en cualquier rincón del mundo, estamos probados contra todo y eso nos hace únicos y brillantes.
Los cubanos seremos distinguidos eternamente, a pesar de los trabajos que la vida nos ha hecho pasar, aprendimos a sonreírle, a hacer de los problemas un reto, un desafío, y eso nos ha mantenido en cumbre.
Un abrazo inmenso a mi tierra natal y todos los nacidos en ella.
Solo la abundancia de nuestro calor humano nos hace grandes, un saludos a todos los cubanos fuera y dentro de la isla, sé que estamos, o podemos estar, en cualquier rincón del mundo, estamos probados contra todo y eso nos hace únicos y brillantes.
Los cubanos seremos distinguidos eternamente, a pesar de los trabajos que la vida nos ha hecho pasar, aprendimos a sonreírle, a hacer de los problemas un reto, un desafío, y eso nos ha mantenido en cumbre.
Un abrazo inmenso a mi tierra natal y todos los nacidos en ella.